Te veo y sonrío… Me ves y sonríes… algo esta pasando entre nosotros, y no puedo decir que es solo amistad. Es extraño lo que el presente nos esta mostrado; en el pasado, no se sembró nunca la esperanza de un posible cariño y sin embargo, el futuro parece prometedor.
Poco sabemos de nosotros, pero cuando la casualidad nos permite estar en el mismo lugar, no parecemos extraños y todo sucede con una especie de suerte, que hasta me atemoriza pensar que nada es planeado.
Lo más insólito, es que nos conocemos hace bastante tiempo y nunca hasta hace un par de semanas, hubo un secreto cruce de miradas entre nosotros. Todo sucedió un día - que no tenia aspiraciones a convertirse en inolvidable- de una semana de rutina, de sobrevivencia, de estudio, y desde entonces, todo ha venido cambiado. La relación que considerábamos normal entre nosotros era, encontrarnos una o dos veces en el semestre y cruzar dos o tres palabras… un ¡¿Hola como estas? ó también un ¿Como has estado?! Era lo único que decíamos.
Pero ahora nos encontramos, sonreímos mutuamente y hablamos más de lo que habíamos hecho en el pasado. Ya no es simple casualidad la coincidencia de estar en lugares poco relacionados con nuestras rutinas, y estoy comenzando a creer que pronto no habrá lugar en el que podamos escondernos del destino – situación que no me disgustaría en absoluto-.
Sinceramente no quiero planear ni esperar que suceda algo entre nosotros, no por qué no lo desee, sino porque en el pasado, cuando he actuado previsivo o ilusionado lo he echado todo a perder, por lo que ahora solo esperare lo que pueda suceder y no forzare la llegada del cariño.
Por el momento solo deseo verte nuevamente y sonreírte, y, por supuesto que también me regales tu sonrisa, para poder desear nuevamente volver a encontrarnos en cualquier lugar y poder seguir asegurando que “algo esta pasando entre nosotros”.
David A. Montero